Para llegar plenamente a amar y disfrutar de una sexualidad satisfactoria, necesitamos
trabajar en nuestras obstrucciones y bloqueos que se han establecido de manera
inconsciente desde la infancia. Trabajaremos en los niveles del cuerpo, de las
emociones, de la mente, la voluntad y la espiritualidad para que se desenvuelvan
fuerzas de integración entre el corazón y el sexo con mayor fluidez
y conciencia.
“El placer es un derecho de nacimiento”, John C. Pierrakos.