Viviendo la Psicoterapia

 



Testimonio de mi terapia Psicocorporal

Mi nombre es Rosario Aguilar Cervantes, femenino de 49 años, originaria de la Ciudad de México, inicio mi terapia psicocorporal con Martha en el año 2007.

La primera impresión que tuve al escucharla vía telefónica fue de mucha fortaleza y gran nobleza, actitudes que certifique al conocerla personalmente pues cabe mencionar que en estos días no podía caminar y ella se ofreció en venir a mi casa, desde ahí me hizo sacar fuerzas para llegar a ella. Llegue con mucho miedo, tristeza e incertidumbre pues unos días antes había escuchado de los médicos que me atienden que el cáncer había hecho metástasis a pulmón, un melanoma de origen en el talón por el cuál ya me habían hecho cirugía una resección amplia de talón y un injerto vascularizado que tomaron del abdomen.

Situaciones que fueron muy difíciles para mi, en años anteriores al diagnóstico de cáncer tuve contacto con la terapia sistémica de constelaciones familiares, en una sesión descubrí que mi madre era el cáncer y que si yo sacaba el resentimiento y coraje, el cáncer quedaba sin fuerza; Martha me condujo excelentemente en este proceso, tengo muy presente el día que llegue con ella, su gentileza, su cercanía y empatía pero una gran firmeza que le admiro siempre.

Me condujo hasta que estaba golpeando y vociferando contra mi madre al terminar el ejercicio me sentí mucho más ligera, sinceramente entre siendo una y salí siendo otra.

También me ayudo a ver el cáncer a platicar con él a honrarlo y respetarlo y no tenerle miedo, me enseño a poner límites, me ayudo a reconocer mis fortalezas y mis codependencias, me ayudo a reconocer, retomar y valorar a mis hijos, me ayudo a reconocer mi soberbia y ser más humilde.

Aprendí con ella la presencia divina y el crecimiento espiritual, me ayudo a ser mi duelo, a aceptar el diagnóstico de cáncer con todo y su metástasis, ELLA siempre presente, siempre a un lado en estos procesos tan difíciles, con una acertada intervención, con una reflexión, con un texto, con una película, siempre encontró la forma de hacerme llegar lo que tenía que aprender.

Me ha acompañado en todo este proceso de cirugías, quimioterapia, radioterapia.

En abril de 2008 me desahuciaron pues los tumores en el pulmón son inoperables y el cáncer esta en el talón, rodilla e ingle de mi extremidad derecha, aunque en este momento entendía y aceptaba mi muerte fue un gran impacto en el que también ella me acompaño a verlo, reconocerlo y aceptarlo.

Al estar con ella me siento escuchada, atendida y complacida pues siempre me hace llegar o ver lo que no quiero y resignificarlo y ponerlo en su justo lugar, sin victimizarme. Siento que me ha ayudado a crecer, ver y reconocer mi sombra.

Sinceramente estoy muy agradecida con Dios y con la vida por que la pusieron en mi camino, como ella muy atinadamente lo dice: “No son casualidades, son Diosalidades”.

Ahora me acepto y reconozco más, se que estoy en un proceso de sanación de mi alma que ha hecho resonancia a mi cuerpo físico. Aquí estoy muy consciente de mi muerte, pero viviendo el día a día muy intensamente, me siento privilegiada y bendecida.

Espero la muerte sin miedo, con mucha aceptación y agradezco a Dios y la vida esta experiencia.

Gracias Martha por todo lo compartido con el corazón en la mano te agradezco, te honro, te respeto y te ofrezco mi cariño.

Sinceramente


Rosario

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Última actualización: noviembre 2009
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