Mi historia con la Psicoterapia Biodinámica
en México
La
formación en Psicoterapia Biodinámica Boyesen empezó
en el año de 1994, con la llegada de Elisabeth Fitger a México.
Yo me quedé muy impresionada al descubrir que podía hacerse
terapia corporal con un método suave y profundo que se acomodaba perfectamente
a lo que estaba aprendiendo en Psicoterapia Corporal Integrativa, así
que me apliqué a formarme como terapeuta Biodinámica.
A medida que iba yo avanzando y aprendiendo, me entusiasmaba cada vez más
y me daba cuenta de que a veces necesitaba una aproximación distinta
con mis pacientes después o antes de un trabajo reichiano o bioenergético,
así que el trabajar con las técnicas del masaje, aprender a
redirigir la energía del paciente y provocar las descargas emocionales
a partir del trabajo con el Boyesen, fue maravilloso.
A lo largo del entrenamiento me percaté de lo difícil que era
y es, en ocasiones, introducir el trabajo corporal con los pacientes y de
que el masaje, a pesar de que también genera resistencias, es una forma
más aceptada o “menos amenazante” de empezar el trabajo
corporal. Ya que la Psicoterapia Biodinámica Boyesen toma también
principios de la Vegetoterapia y de la Core Energética, yo he podido
integrar durante un proceso las tres técnicas: a través del
masaje Boyesen, se provoca la conciencia del impulso reprimido, usando las
formas de descarga de la Vegetoterapia, ayudamos a liberar dicho impulso y,
lo integramos (ayudamos a digerirlo) con la psicoterapia verbal y la Psicoterapia
Biodinámica.
Pienso que la Psicoterapia Biodinámica Boyesen es parte esencial de
nuestra formación como psicoterapeutas corporales ya que todos necesitamos
saber utilizar también una forma suave y profunda de trabajo corporal,
que nos brinde un acercamiento “no amenazante”, diferente y respetuoso
con nuestros pacientes.
Julie Kuri